quinta-feira, 3 de maio de 2012

recaer

¿Cuántas lágrimas tenemos en común? ¿Cuántos cafés amargos nos separan? ¿Cuántas veces nos hemos separado? ¿Cuántas veces la unión ha sido más fuerte? ¿Cuántas veces las adversidades nos han soplado un gran empuje? ¿Cuántas veces volverás a susurrarme que me quieres al oído? Porque juro que si lo vuelves a hacer de esa forma, anularemos las masas que nos rodeaban, silenciaríamos la música barata que creaba ambiente, nos haríamos sentir solos, juntos. Simplificaríamos el número de espectadores, y lo único que podría mirarnos ya sería la noche. Sólo oiríamos el roce de nuestras bocas, la fricción piel contra piel.

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