domingo, 29 de abril de 2012

las cosas que me gustan

cuando tu pelo coquetea con el viento
cuando tus orejas hablan
cuando tus ojos deslumbran al universo
cuando tus miradas enseñan
cuando tu cintura despierta sentimientos

cuando tus rizos eclipsan fuertes tornados
y los huracanes se dan por vencidos
cuando tus labios ponen forma de susurro
y la humanidad calla, observan abstraídos

sexta-feira, 27 de abril de 2012

El ser humano es un especie en peligro de extinción

eres de las pocas que queda. Cualquier persona que te conozca a fondo, y más aún si te han conocido desde el lado malo también saben lo mucho que vales. Y yo, que en algunos momentos el odio interfirió entre nosotros y en otros muchos más el amor, se lo importante que puedes llegar a ser. Quizá el adjetivo que mejor te defina es enriquecedora, o divertida, o con una sensibilidad moral increíble. Eres inteligente y no te molestes en negarlo, es tiempo que estás perdiendo y que puedes aprovechar escribiendo poesía. Eres, sobre todo, irreemplazable. Porque se suma el impresionante mérito del independiente origen de tu interior; tus padres han intentado educarte lo mejor posible, tus amigos te han hecho reír y desgajar las cosas buenas de la vida, los niños y pequeños te han dado ilusión, la fotografía te ha hecho selectiva, la literatura te ha dado vocabulario, la lluvia te ha enseñado a echar menos de menos y la poesía te ha llenado de espíritu de superación; y todo esto no ha sido ni un 1 %. Todo lo que has conseguido llegar a ser y sentir ha sido de una forma autómata, has seguido tu camino, has tenido una inmensa perseverancia y has aprendido de ti misma y de tu independencia, y eso es lo que te hace grande.

quarta-feira, 25 de abril de 2012

Retorciendo palabras de amor

Elegir es difícil, es doloroso y pesado. Si tuviera que hacerlo me quejaría. Y aún así, me estoy quejando porque no puedo elegir, esta vez no... ni siquiera en otras ocasiones. Nunca he tenido la oportunidad de elegir y si la tuviera me quejaría.

Otra hoja más en blanco

otro día que no cuenta.
Esa sensación desgarradora y viscosa que te cubre en los momentos más catastróficos es la impotencia. La cual está por encima de todos los demás sentimientos atroces como la tristeza, la indiferencia, la amargura, la monotonía, el aburrimiento, el tedio, la desgana, la melancolía…Te inunda y te petrifica los músculos, te amordaza el cerebro y te enreda con millones de cuerdas el corazón; pero sobre todo se introduce en los pulmones y los comprime, no dejándote respirar. Su poder arrollador está por encima de nosotros, por encima de todo. Y eso es todo lo que yo siento con ellos: ella tan poco imparcial, él tan ignorante y ella tan atrapadora y embustera que solo quiere influenciar. No los culpo, se ve que en otra vida, lo que decidieron escribir para vivirlo lo hicieron con muchas faltas de ortografía y la redacción algo pésima. Lo único que me da pena es que nunca se darán cuenta, nunca podrán entender o experimentar lo que yo estoy haciendo.

terça-feira, 17 de abril de 2012

Carta a Papá

Estoy verdaderamente harto. Harto de las convenciones establecidas, saboreando cada segundo de extinción de la vida bohemia. Estoy cansado de acolcharme a las personas que dictan mi vida y no dejan espacio a la relatividad de las acciones. Ya no llegan las palabras. Dos ojos dicen más que dos poemas. Las miradas, los gestos, millones de músculos moviéndose al compás en un segundo, la postura de cada facción. Viajar… ¡Oh viajar! Nunca he conocido a nadie tan liso, con tan poca iniciativa de cambio, tan carente de sensibilidad emocional que a la vez es tan necesaria. Estoy encerrado en tu dictadura de impotencia, en una jaula tan escueta como tu corazón. Los barrotes están formados por fibrillas hechas de lágrimas. No tiene balcón desde el que poder mirar el mar de lágrimas que hicieron esas gotas que surcaron tus actuales arrugas, que simbolizan el desgaste que uno tiene cuando se resigna a lo simple. Eres la persona menos compleja que conozco, y he de decir que nunca he tenido contigo un lazo parental, psicológica y moralmente. Puede sonar triste pero es así, es uno de los productos defectuosos, uno de los pocos*, que hay en la producción de emociones, sensaciones y sueño que, a su vez, forman mi vida. Sé que no hay paños calientes que puedan secar las heridas que nos hemos proferido, y esto, insalvable, no tiene que llevarnos a la indiferencia, pero sí a la distancia, la que ahora mismo necesito de ti y de todo. El tedio adherido a la rutina y cada una de las vibraciones de mis manos en las teclas cada día forman un ambiente monótono y resignado a las pocas cosas malas que tiene la vida. Es como si intentara que las teclas entendiese el idioma intensidad-subconsciente, es como si les intentara explicar cada movimiento microscópico que hay en cada centímetro de mi cuerpo y de mi mente. También estoy harto del destino, y siempre lleva las culpas de todo. Culpas merecidas la mayoría de las veces. Veces cansadas. Yo cansado a veces intento emanar la incomodidad que se acumula en cada nervio. Se que no explotaré, algo es algo, el destino no me lo permitirá. Es perverso pero se delimita bastante bien. Muchas veces, en días tan asumidos como el de hoy pienso en lo que puedo llegar a hacer sentir a los demás, a los de siempre, los de ahora y los que están por venir. Imagino que interpretan y encienden mi imaginación. A su vez, cada día odio más definirme, me llena de amargura. Quizá porque yo no sepa quién soy, aunque me conozca muy bien. Quizá los demás creen que soy quien no soy. Pero lo que si que no soy es lo que los demás creen o pretenden. La intotalidad con la que crezco se debe a que algo está por venir que me llenará, y cuando se vierta sobre mí y las paredes de mi cuerpo estén inundadas de fluída felicidad de aquella quizá me replantee bajar a la superficie, bajar de las profundidades y poner al derecho el almanaque y el viento. Cuando sople a mi favor yo estaré al tuyo, porque te quiero pero el querer no lo demasiado como esas convenciones en las que no creo resulta fatuo. Una vez más la culpa es del destino. Sé que tú no sufrirás por ella, no lo has hecho nunca, ni cuando yo lo hacía sin quererlo. A lo mejor me sentiré completo cuando encuentre lo que me falta. Y puede ser que lo que me falte sea esa figura (a la que no me gusta llamarle ‘paternal’) que nunca se ha dejado ver con nitidez. Mejor, si lo hiciese así luego se iría en un intento de demacrado y gris escapismo y eso haría más hondo mi fondo. Por lo tanto, costará más llenarlo.
Quise compartir contigo mi yo, quise quererte.

Mientras contaba las gotas de lluvia que duró aquel beso

Inestabilicé al desasosiego cuando este trataba de meterle la zancadilla a la rutina.

segunda-feira, 16 de abril de 2012

Cada vez tengo más ganas de mí mismo

Tengo ganas de encontrarme con mi yo futuro, de vivir estos años corriendo, disfrutando pero rápido. Tengo ganas de estar un poquito lejos, de cambiar de ambiente y de madurar. Tengo ganas de no vivir con familia, si no con amigos, de pasear en bici bajo la lluvia, de buscar ansiosamente apuntes perdidos antes. Tengo ganas de no tener que ver ni convivir con según que gente, de reír con mis AMIGOS y de que me saquen sonrisas, alguna niña tonta. Tengo ganas de discutir y de sacar fotografías preciosas. De llorar cuando quiera desahogarme, de que los vecinos se quejen de mis carcajadas en los días de alegría. De salir de fiesta y de escuchar un buen disco después de una tarde estudiando. De mirar picaronamente al espejo cuando me levante antes de que, tras vibrar, se convierta en la puerta de alguna Facultad u oficina. Tengo ganas de ayudar moralmente, de follar, de ir a la playa y de reencuentros con gente a la que haga tiempo que no vea. De ver thrillers y escuchar a Carla Bruni en los días de lluvia. De poder llamarte cuando necesite oírte pronunciar y de participar en debates. Quiero que las épocas malas o estresantes se simplifiquen a buenos momentos, anécdotas y recuerdos placenteros y que esa ''mejor etapa de la vida de una persona'' llegue ya y traiga consigo a la ''mejor mujer en la vida de un hombre''.

sexta-feira, 13 de abril de 2012

estúpidas pretensiones humanas

La libertad de uno acaba donde empieza la libertad del otro. Así que si tú retrasas el comienzo de tu libertad, donde empieza tu libertad, no pretendas que yo acorte el final de la mía, que mi libertad acabe antes.

quarta-feira, 11 de abril de 2012

HOY FUERA: amor, poesía, autorretratos, relatos, política, escribir sobre quien amamos, ETC!

Yo soy de los que optan por conocer a sus enemigos; y digo enemigos porque todos tenemos o hemos tenido alguno. Bueno..vale, bien, a lo mejor enemigo suena algo mal... digamos esa persona a la que matarías si tuvieras que elegir a una en el mundo. Pues bien, cuando notas que esa persona intenta joderte de la forma que sabe que más te jode es porque también te ha estudiado a ti, se ha molestado en buscarte los puntos de los que flaqueas. Pero cuando además esa persona sabe hacerlo con total delicadeza, dando una imagen de buena, y obteniendo el visto bueno de tus allegados...Pero espera, espera, y cuando también a esa persona sabes que le van las discusiones, el debate, que tiene un papel y una fachada ante la gente para dejarte de irrespetuoso... ahí es cuando te tocan mucho las narices. Ahí es cuando te das cuenta de que tendrás que aguantar a esa persona todavía más años, quizá más años de los que te esperes. Aún encima sabiendo que los cercanos a ti intentan metértela (a la persona) hasta en la sopa. En cambio, hay un momento el que la repulsión que sientes hacia esa persona se respalda, y tú, tú te sientes liberado. Ves que a los demás les provoca el mismo rechazo. Ves que hay algo que esa persona no tendrá nunca, y es el placer que puede sentir al ver que la aversión hacia mí crece y que estoy muy poco acompañado (porque sí, esa persona es así). Y que no se piense que por estar poco acompañado va a estar perfectamente acompañado porque aunque lo estuviera les está engañando quedando como lo que no es, comportándose en contra a su carácter propio solamente porque esa es su forma de ataque. Esa es su arma. A la gente le parecerá absurdo que reflexione tanto sobre la palabra ODIO y las malas relaciones, pero me la bufa absolutamente. Estoy harto de ver buenas relaciones y de que la gente digan que son más bonitas; he sabido de historias de amor desde hace miles de años y he presenciado muchas actuales, he visto halagos y elogios dentro de discursos de todo tipo, he visto cordialidad en todas sus dimensiones. Pero...¿y qué hay de las malas relaciones? Son muchas más y nadie se interesa en observarlas. Hay relaciones fatales muy divertidas y hay relaciones geniales excesivamente aburridas. Y que ya está bien de la gente que pregona el amor mutuo constantemente, el respeto por encima de todo y demás cosas que rebosan ya de cualquier tipo de alegato. Que ni tanto ni tampoco, que ni los que son buenos tienen que ser lo que no se mojan y los que son malos los que dicen algún taco en contra de otra persona. Eso sí, lo que todavía menos, pensar igual que yo ahora mismo y actuar como si se pensara lo contrario.
PD: Generalizo siempre que escribo y mi lista negra es larga, así que quien se dé por aludido que corra y se apunte, si es que no está apuntado ya desde tiempos remotos.

terça-feira, 10 de abril de 2012

Hoy

le he hecho las maletas al amor y lo he echado a patadas de casa, que se independice ya de mí, coño! No ha cabido muy bien por la puerta pero bueno... la luz era del día en ese momento era preciosa, idónea para un momento de inflexión como aquel, un momento en el que te das cuenta de la dependencia de ese amor que está dentro de ti, una dependencia que nosotros creamos. No te hace falta para ser más feliz y lo sabes. Cuando el amor vuelve a llamar a tu puerta y lo hace de forma educada, elegante, próspera.. y te coge y te tira contra la cama con esa dulzura, ahí es cuando te hace realmente feliz. Ahí es cuando te das cuenta de que si no puedes querer a esa persona, te sientes mal, te sientes vacío. A mí, hoy por hoy, me irá mejor sin él. Pero surge un problema cuando te das cuenta de que a lo mejor hay amores ''okupas'' adheridos a tu corazón, a lo mejor hay amores que has intentado echar tiempo atrás y ahora te percatas de que se han escondido, han permanecido inmóviles. Y ese es el amor desconcertante, ese amor no es insano, es confuso. Se da cuando empiezas a pensar en todos los días, a las ocho y cuarto de la mañana, el asfalto de esa carretera nos veía reír, nos veía caminar felices, no éramos nada, pero yo te quería y aunque tú a mí no nos lo pasábamos muy bien juntos, y me hacías sonreír. Porque para reír a carcajadas, para que las lágrimas me salten de la risa y despertar la atención y curiosidad de la gente ya están mis amigos. Contigo recuerdo los días de lluvias y los de playa, los días de muchos y buenos besos y los días de roces de piel tan leves que podíamos inhalar nuestras hormonas mientras flotaban por el aire. Pero siempre ha habido un problema, y es que tú vas sin rumbo. Por lo tanto, será mejor que sigas vagando por los días de la confusión, que te sigas recostando sobre tu ignorancia en lo que verdaderamente quieres y que sigas siendo una ''okupa'' aquí, que yo haré que no te veo, pero tú estarás siempre al abrigo de un músculo que bombea hastío entre abismos de desorden. Te espero algún día nublado en el que tu rap no te llene y las palabras de los demás no te lleguen, te espero cuando no sepas quien te espera, cuando creas que el mundo ya no te interesa.

quinta-feira, 5 de abril de 2012

El Alquimista , Paulo Coelho.

El muchacho continuó escuchando a su corazón mientras avanzaban por el desierto. Fue conociendo sus artimañas y sus trucos, y aceptándolo como era. Entonces el muchacho dejó de tener miedo y de sentir ganas de volver, porque cierta tarde su corazón le dijo que estaba contento. <<Aunque proteste un poco-decía su corazón- es porque soy un corazón de hombre, y los corazones de hombre son así. Tienen miedo de realizar sus mayores sueños porque consideran que no los merecen, o no van a conseguirlos. Nosotros, los corazones, nos morimos de miedo sólo de pensar en los amores que partieron para siempre, en los momentos que podrían haber sido buenos y que no lo fueron, en los tesoros que podrían haber sido descubiertos y se quedaron para siempre escondidos en la arena. Porque cuando esto sucede, terminamos sufriendo mucho.>>

quarta-feira, 4 de abril de 2012

antes, cómo no?

hablábamos todas las noches, antes nos dábamos besos de contrabando y nos echábamos miradas furtivas. Antes éramos tú, yo, y el mundo. El inexperto, la resentida y trozos de papel que nos solíamos intercambiar. Trozos que, meramente, lo que hacían era substituir los abrazos que no nos podíamos dar. Besos nos dimos, quizá no los suficientes, quizá no fueran de corazón. Besos nos dimos entre las olas de aquella playa, en el agua, con secretismo; también en ese cuarto, algo polémico. Si ya no estás donde estabas, si tu vida ha cambiado, tu entorno es diferente, la gente que te rodea ya no es la misma; es por mí. Seguramente nunca hayas pensado que el lazo que nos unía era fuerte, muy fuerte, tan fuerte que con cada lágrima que tú derramaste aquel día nublado de junio, en aquel banco de aquel parque al lado de aquella rotonda, punzaban los tejidos de mi corazón hasta quedar atrapadas dentro, hasta ahora, quién sabe si por siempre. Hay momentos en  los que pienso que ya no me tienes ese cariño, hay momentos en los que creo que nunca me quisiste y muy de vez en cuando creo que en las tardes de lluvia sigues recordando el verde de mis ojos, verde como aquel musgo que cubría cada roca de ese lugar tan mágico, de ese lugar que hace tanto tiempo que no pisas, donde se desarrollo gran parte de nuestra ''historia''. Estando tan cerca los dos,
¿cómo podemos estar tan lejos? Sé que tu vida ha dado muchas vueltas y lo que ya no sé es a quién quieres, quién es verdaderamente importante en tu vida, si lo quieres a él, si no quieres a nadie... Me gustaría volver el tiempo atrás y poder volver a acariciarte el pelo, a beber champán contigo, a ver como te atiborras a CocaCola, ver como sigues diciendo las mismas gilipolleces de niña retrasada(QUE ME ENCANTAN). Si te digo la verdad, soy yo el desubicado, el que no sabe qué hacer con su vida. A lo mejor, esto de echarte de menos, se me pasa. Lo único que quiero recordarte es, que si alguna vez te sientes decaída, estás en cama con el iPod y los cascos a tope, como hacías para dormirte, y no hay nadie afuera que pueda entenderte ni consolarte, nada que te alivie de ese hastío; piensa que aquí queda alguien que aunque se fuera hace mucho tiempo puede volver para recordarte que no todo es malo y para llamarte cabra, aunque esto último, es obvio.

segunda-feira, 2 de abril de 2012

Sigo pensando y sigo recordando con total nitidez

las horas que pasamos riendo frente a aquel colegio, riéndonos del mundo, de acentos, de pronunciaciones de ciertas palabras, de gente choni aleatoria. Los pasos que dimos agarrados. Una llamada de teléfono. Los metros, en aumento, que de repente empezaron a separarnos. Mi resignación momentánea. Tu nombre suspenso en el aire, que yo clave con mi voz en el cielo. A una princesa retrocediendo sobre sus pasos. Una despedida...

domingo, 1 de abril de 2012

Necesito

que me eches de menos. Que tu cama sea incómoda y aburrida si yo no estoy. Que quieras besarme. Que me digas guapo. Que te intereses por mi entorno. Que me preguntes como me encuentro. Que el verano sea nuestro. Que preguntes cómo te queda ese pantalón. Que me cuentes que te vas a nadar. Que te tenga que decir que te quieras un poquito más. Que me cuentes lo que has hecho y si te lo has pasado genial. Que me afirmes continuadamente que tú eres diferente a los demás. Que te rías como una retrasada y que repitas jesjes tú sola. Que te pongas un mechón de pelo de bigote. Que hagas la cortinilla. Que me necesites.