segunda-feira, 2 de abril de 2012

Sigo pensando y sigo recordando con total nitidez

las horas que pasamos riendo frente a aquel colegio, riéndonos del mundo, de acentos, de pronunciaciones de ciertas palabras, de gente choni aleatoria. Los pasos que dimos agarrados. Una llamada de teléfono. Los metros, en aumento, que de repente empezaron a separarnos. Mi resignación momentánea. Tu nombre suspenso en el aire, que yo clave con mi voz en el cielo. A una princesa retrocediendo sobre sus pasos. Una despedida...

Nenhum comentário:

Postar um comentário