Yo soy de los que optan por conocer a sus enemigos; y digo enemigos porque todos tenemos o hemos tenido alguno. Bueno..vale, bien, a lo mejor enemigo suena algo mal... digamos esa persona a la que matarías si tuvieras que elegir a una en el mundo. Pues bien, cuando notas que esa persona intenta joderte de la forma que sabe que más te jode es porque también te ha estudiado a ti, se ha molestado en buscarte los puntos de los que flaqueas. Pero cuando además esa persona sabe hacerlo con total delicadeza, dando una imagen de buena, y obteniendo el visto bueno de tus allegados...Pero espera, espera, y cuando también a esa persona sabes que le van las discusiones, el debate, que tiene un papel y una fachada ante la gente para dejarte de irrespetuoso... ahí es cuando te tocan mucho las narices. Ahí es cuando te das cuenta de que tendrás que aguantar a esa persona todavía más años, quizá más años de los que te esperes. Aún encima sabiendo que los cercanos a ti intentan metértela (a la persona) hasta en la sopa. En cambio, hay un momento el que la repulsión que sientes hacia esa persona se respalda, y tú, tú te sientes liberado. Ves que a los demás les provoca el mismo rechazo. Ves que hay algo que esa persona no tendrá nunca, y es el placer que puede sentir al ver que la aversión hacia mí crece y que estoy muy poco acompañado (porque sí, esa persona es así). Y que no se piense que por estar poco acompañado va a estar perfectamente acompañado porque aunque lo estuviera les está engañando quedando como lo que no es, comportándose en contra a su carácter propio solamente porque esa es su forma de ataque. Esa es su arma. A la gente le parecerá absurdo que reflexione tanto sobre la palabra ODIO y las malas relaciones, pero me la bufa absolutamente. Estoy harto de ver buenas relaciones y de que la gente digan que son más bonitas; he sabido de historias de amor desde hace miles de años y he presenciado muchas actuales, he visto halagos y elogios dentro de discursos de todo tipo, he visto cordialidad en todas sus dimensiones. Pero...¿y qué hay de las malas relaciones? Son muchas más y nadie se interesa en observarlas. Hay relaciones fatales muy divertidas y hay relaciones geniales excesivamente aburridas. Y que ya está bien de la gente que pregona el amor mutuo constantemente, el respeto por encima de todo y demás cosas que rebosan ya de cualquier tipo de alegato. Que ni tanto ni tampoco, que ni los que son buenos tienen que ser lo que no se mojan y los que son malos los que dicen algún taco en contra de otra persona. Eso sí, lo que todavía menos, pensar igual que yo ahora mismo y actuar como si se pensara lo contrario.
PD: Generalizo siempre que escribo y mi lista negra es larga, así que quien se dé por aludido que corra y se apunte, si es que no está apuntado ya desde tiempos remotos.
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