Llevabas las uñas pintadas de rojo
y ojos frívolos
De los tendones de tus manos podrían
colgar murciélagos,
o posarse cuervos.
Cuando introdujiste,
en mi caja torácica, hasta el antebrazo,
tu piel parecía plástico.
Me hubieras entornado las costillas
para ver como la sangre
se agrupaba en charcos
un paso
dos pasos
tres pasos
Te gusta saltar con tus botas de indiferencia plutoniana
y mojarme de recuerdos.
Electrodos en tu iris derecho
a veces soy poco diestro con las miradas
a veces meto la pata que no es
relámpago, sonrisa maléfica, fundida en negro de tu subconsciente
Llevabas los genitales casi tan húmedos como el alma
que hoy apenas te la has alisado y vas con las arterias rizadas
por la acera, como un camión
salpicando
de dientes, de encías, de
risas radiactivas que ahogan el silencio
y lo llenan de sangre
y de costillas
y de antebrazos manchados de aceras
y de charcos de pasos
y de plutón radiactivo
Llevabas, desnuda, el pudor
My plesure