No sé cuando, ni por qué, ni adónde
van tus ganas de doblar el horizonte
y asfixiarme con él
Nunca me haces perder el norte
porque tu corazón es mi brújula acorde
con tus días de abrazos y sed
Que aunque pocos, son muchos,
y aunque muchos no son suficiente;
con levedad expresas, sientes y te arrepientes
Vives de detalles, olvidando las cosas generales
quizá menos importantes, quizá de gente corriente
y cuando me abrazas, cuando me estás abrazando
conviertes escaseces en usos
Eres superflua en lo monótono, por consiguiente,
los nunca te aborrecen y te irritan los siempre
y aunque rayana en lo extremadamente diferente
estás llena de calor, curvas y fe
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