Tú no tenías poros en la piel, tenías gotas de lluvia. Cambiaste los rizos por ráfagas de viento y, donde la gente ve ojos, yo vi agua turbia estancada. No tenías pensamientos, sólo se vislumbraba niebla. Humedad. Frío. ¿Cómo algo tan triste puede ser tan bonito?
Nenhum comentário:
Postar um comentário